jueves, 25 de abril de 2013

Desasosiego

Hoy me han dado una noticia muy buena y a la vez muy triste, buena porque mi querida amiga Encarna por fin ha encontrado trabajo y mala porque se va a vivir al extranjero. Esperaba tanto su llamada para saber cómo le había ido en la entrevista porque estaba segura que sería positiva, pero no contaba con el desasosiego que me iba a producir saber que una gran amiga, excelente profesional y mejor persona se tiene que ir de su país porque aquí no hay oportunidades, porque la crisis económica nos ha desbordado y ya somos más de seis millones de parados (desempleados) en España.
Quizás también estoy triste porque hoy es un día gris y lluvioso (y me recuerda a Lima en invierno) o porque las expectativas a corto, mediano y largo plazo son muy malas y por ello tengo esta congoja. Hace tres años, conocía a alguna persona en el paro, y como yo estaba trabajando y en mi proyecto de ser madre no tomaba conciencia real de la situación; ahora tengo a casi todas mis amigas en el paro, grandes profesionales, mujeres preparadas y con una solvencia personal muy importante, sin contar a los conocidos/as que también están en la misma situación. Todo esto no sirve de nada, No hay trabajo y tampoco soluciones, que terrible!
España está muy mal, la corrupción, la falta de oportunidades, la rendición casi esclavista a las exigencias de Angela Merkel, han hecho que muchos millones de españoles no encuentren una salida, una ventana para no asfixiarse ante las deudas, hipotecas o simplemente la falta de comida; y lo que es peor, hemos llegado a un punto donde la desidia se ha apoderado de todos nosotros y los únicos beneficiados de esta situación son los políticos y los banqueros.
Lejos está esa España que conocí hace más de una década donde el sistema sanitario era uno de los mejores de Europa, donde veía cómo crecía mi ciudad (Albacete), se abrían comercios y se construían edificios modernos; donde la investigación y el desarrollo eran parte fundamental de nuestra sociedad. A dónde hemos llegado y hacia dónde vamos, cuando un gobierno recorta hasta el sistema de donación de órganos, considerado hasta hace poco el mejor del mundo, qué nos ha pasado. Maldita burbuja inmobiliaria y malditos políticos que la permitieron, sean rojos o azules, se han cargado la sociedad del bienestar, nos están haciendo retroceder en vez de progresar, y lo que es peor aún, están dejando que nuestros jóvenes se vayan del país, que los grandes profesionales llenos de sueños e ideas emprendedoras se ahoguen en el desasosiego más absoluto.
¿Que nos queda?... irnos, lejos, muy lejos y dejar nuestros hogares, amigos y familiares porque aquí no tenemos herrramientas para luchar sólo obstáculos impuestos por Mariano Rajoy y su panda de ineptos. 
Sólo me queda desearle a mi amiga Encarna mucha suerte en esta nueva etapa fuera de España y a todos aquellos que se van, un mejor futuro..., y quizás, también seguir sus pasos para luchar contra esta tristeza y desasosiego que tengo sobre mi porvenir.    
 

miércoles, 24 de abril de 2013

¿Por qué destruyen el mobiliario urbano?

Hace pocos días estaba observando desde mi ventana lo bonito que se veía el Parque de los Cuentos, en la zona de Imaginalia, y de repente me quedé sorprendida al ver a unos niños, no tendrían ni 13 años, rompiendo desesperadamente las papeleras para llevarse los trozos de madera... No pude evitarlo y me salió la vena de "choni-barriera" y les pegué una voz para reprenderlos pero ni se inmutaron así que decidí llamar a la Policía Local para informarles del tema. Sólo obtuve una escueta respuesta de "veremos si podemos ir" quizás porque eran las tres y media de la tarde y estaban en la hora de la comida o de la siesta, pero yo me pregunto, ¿acaso no pagamos todos nuestros impuestos y de allí salen los sueldos de los policías locales? entonces, deberían haber dejado la comida o siesta y haberse acercardo hasta el parque para reprender a los "seudo" delincuentes infantiles.
Días después me encontré con Paco, el jardinero de la zona, y me comentó que ya había hecho un nuevo pedido de maderas para reparar los desperfectos, aunque su sorpresa fue mayúscula al descubrir los trozos de madera apilados en una esquina del parque. ¿Por qué destruyen el mobiliario urbano si ni siquiera van a utilizar los trozos de manera?, me preguntó Paco, pero yo tampoco tenía la respuesta.
Mucho han cambiado las generaciones porque ahora algunos niños se divierten destrozando las zonas públicas, aunque Alber dice que siempre han habido "niños malos", pero yo no estoy de acuerdo, creo que antes respetábamos más las cosas, ya sea por la educación que nos dieron nuestros padres o por el temor a ser castigados. Hoy en día los niños, adolescentes y jóvenes no tienen temor a nada ni nadie.
Me estaré haciendo mayor..., pero recuerdo con nostalgia un tiempo en que los niños jugaban con su imaginación o los pequeños artilugios que tenían a la mano, pero, eso sí, sin romper nada en casa ni fuera de ella.
Es una lástima pasear por un parque y ver todo lo que ocasionan ciertos individuos: bancos pintarrajeados, papeleras destrozadas y lo que es peor aún, pistas deportivas estropeadas, cuando lo que deberían hacer es practicar en ellas y disfrutarlas. Lo último que me ha contado Paco el jardinero es que han roto casi todo el sistema de riego, ¿por qué lo hacen? no lo entiendo. Problemas en el entorno familiar, problemas de educación o simplemente desidia ante todo lo que los rodea.

lunes, 15 de abril de 2013

No somos tan diferentes en primavera

He tenido la suerte de viajar por varios países de Europa y conocer distintos puntos de vista de la gente de a pié, y aunque todos tenemos estereotipos sobre nuestros vecinos, al final, te das cuenta que hay muchas cosas en común y que no somos tan diferentes. Ayer, como cada domingo, fuí a caminar a La Pulgosa (un parque a las afueras de la ciudad) y descubrí sorprendida que estaba lleno de gente, no éramos los mismos del invierno, sino que en esta ocasión, además de los deportistas, habían familias enteras con sus mascotas, tribus de jóvenes de distintas edades, parejas mayores que deambulaban por la zona; grupos de inmigrantes jugando al fútbol, es decir, una buena representación de la sociedad albaceteña. ¿A qué se debía esta invasión tan abrupta? pues nada más y nada menos que al tiempo, con más de 20 grados y un sol radiante los albaceteños se animaron en masa a salir a la calle. Definitivamente no somos tan diferentes en primavera que el resto de europeos que buscan el sol desesperadamente en ciudades como Londres, Berlín, Copenhague o Amsterdam por mencionar algunas.


El caso es que siempre en España nos hemos reído de los llamados "guiris" (extranjero, turista) que salen en manada a los parques de sus ciudades y de las nuestras cuando nos visitan y ven un poco de sol, pero es que aunque en la Península tenemos un tiempo mucho más privilegiado en primavera y verano, también tenemos inviernos duros y afortunadamente este último invierno, muy lluvioso; así que cuando hemos visto que el sol radiante llegaba a la ciudad también nos hemos literalmente "echado" a las calles, aunque aquí siempre de una manera muy especial. Había que ver cómo estaba este fin de semana la zona de bares, todos en la calle bebiendo, riendo y disfrutando del buen tiempo. Ah, eso sí, para ir a La Pulgosa, seguimos prefiriendo el coche (es más cómodo), aunque también he visto más bicicletas que en otros años.

Lo importante es salir a la calle, disfrutar del buen tiempo y olvidarnos de los problemas y es que Albacete estaba muy gris no sólo por la lluvia, sino porque ahora creo que no hay nadie que no tenga un familiar, amigo o conocido en el paro (sin trabajo), la cosa esta muy negra, muchos comercios y fábricas han cerrado. Corren malos tiempos en España en general y el Albacete en particular, pero por lo menos el clima nos acompaña para intentar animarnos y demostrar una vez más que nos somos tan diferentes al resto de Europa, aunque tenemos nuestras particularidades.

martes, 9 de abril de 2013

Historias de Pipican

Hasta que no tuve a mi perro no supe lo que era un Pipican (recinto cerrado donde los perros pueden estar sueltos y hacer sus necesidades), los cuales considero que en Albacete son espacios reducidos y poco cómodos, pero este no es el tema que quiero contar, sino, lo que hay detrás de estos lugares...
Cuando adoptas o te compras un perro, sin saberlo entras en un mundo especial, que quizás a veces puede ser diferente para muchos, un mundo donde las mascotas forman parte importante de tu vida, y entonces empiezas a conocer más gente que piensa como tú, que tiene a su perro como un miembro más de la familia. Lo primero que te dicen es que hay que "socializarlos" para que puedan estar con otros perros y no haya problemas al pasearlo y entonces uno, muy obediente, pasea en dirección hacia otros perros o hacia el pipican. Allí los perros, a través de sus propios códigos y jerarquías se conocen, valoran, respetan o intimidan, pero siempre consiguen estar en armonía dentro del recinto (a menos que haya una pelota de por medio o una perrita en celo). Se supone que vamos allí para socializar a nuestras mascotas, pero la verdad es que quienes necesitamos socializar somos los dueños.
Los pipican se han convertido en un punto de encuentro, como casi siempre sucede la gente tiende a agruparse de acuerdo a sus afinidades, y en este lugar la unión es el cariño y respeto por nuestros animales, así, tímidamente se va formando un grupo, unos hablan más otros menos, pero con el paso de los días y las semanas, la relación entre los miembros de la manada humana se va estrechando. Al principio nos conocemos por el nombre de nuestros perros, pero a medida que pasa el tiempo estrechamos lazos y la comunicación se vuelve fluida.
Así nacen las historias de pipican, mientras nuestras mascotas juegan, se revuelcan y hasta se pelean, los miembros de la otra manada empiezan con temas poco trascendentales como el tiempo, para terminar hablando de la ordenanza municipal (multas por llevar los perros sueltos, etc.,etc., etc.) que parece perseguirnos por tener una mascota, a terminar hablando de las vidas personales, experiencias sentimentales, política, fútbol, aventuras de viajes, gustos y colores...aunque como buenos españoles no pueden faltar las bromas y el tema principal y estrella: el sexo, porque como dice un estudio, a los españoles nos gusta más hablar de sexo que practicarlo (imagino que en este punto habrá gente que no este de acuerdo).
Personalmente, y de acuerdo a las conversaciones que he escuchado de diversas personas, pasear a nuestras mascotas y pasar por el pipican se ha convertido en una muy agradable rutina, ya que se encuentra un momento para olvidar los problemas del día a día, echar unas risas, soltar la tensión del trabajo u olvidarse de las penas, pero sobre todo nos sirve a la manada humana para socializar, que buena falta nos hace en un mundo tan individualista como el que vivimos; entonces me pregunto, quién pasea a quién y quién ayuda a quién, porque a veces parece que disfrutamos más los dueños que las mascotas de los llamados pipican.

lunes, 1 de abril de 2013

Remembranza del lejano Oeste

Esta Semana Santa he aprovechado, como es mi costumbre, en viajar y conocer un poco más el mundo, en este caso España. Nos dirijimos a Roquetas de Mar, en la provincia de Almería y contradiciendo lo establecido por la inmensa mayoría de personas, nosotros no disfrutamos de la playa (el que sí lo hizo fue Tristán, mi perro), preferimos viajar por la zona y conocer un poco más.
Así fue como nos trasladamos a Almería capital, conocida mundialmente por ser la tierra de David Bisbal, pero esta ciudad tiene mucho más que ofrecer: una muy buena zona de tapas, gente amable y sobre todo la Alcazaba (fuerte árabe del siglo XI), un lugar monumental como así dice la descripción en la entrada. La Alcazaba de Almería está muy bien cuidada y la entrada es gratuita (algo que agradecer en estos tiempos de crisis), allí se puede apreciar la extraordinaria exquisitez estética del califa Abderramán III.
Cuando visito las construcciones de los árabes en España (hay que recordar que estuvieron 700 años) nunca dejo de sorprenderme ante las maravillas que crearon, acto seguido vienen a mi mente muchas preguntas como porqué esta cultura tiene en tan baja estima a la mujer cuando admira tanto la belleza de las formas (pero este es otro tema). Recorrer la Alcazaba es un placer para la vista y otros sentidos porque no sólo se puede apreciar hermosos jardines y construcciones con líneas fascinantes, sino que se puede percibir el olor del mar, de las flores y hasta de las piedras humedecidas por el paso del tiempo.
 
Otro descubrimiento sobre Almería ha sido su magnífico desierto, y creánme, sé de lo que hablo porque vengo del norte de Chile donde está el desierto más árido del mundo. Pero este desierto es diferente porque es rocoso y tiene zonas verdes, una naturaleza especial que esconde gran parte de la maravillosa filmografía del Oeste (los llamados Westerns). Ya me habían contado que las películas de mi niñez e infancia, las que veía en la cama junto a mi papá y mi hermano, se habían grabado en el desierto de Almería.
Así que pusimos el GPS dirección a la localidad de Tabernas, concretamente a su desierto y allí estaban los estudios de Hollywood, aquellas escenarios donde tan magistralmente el director Sergio Leone dio las pautas a Clint Eastwood,  Lee Van Cleef, Charles Bronson, Brigitte Bardot, Claudia Cardinale o Anthony Quinn, por mencionar algunos. Si habéis crecido viendo las películas de vaqueros este lugar os transportará hasta aquellas imágenes. La Oficina del Sheriff, el Saloon, la iglesia, la tienda de sombreros y hasta la funeraria están casi intactos, y si echas a volar la imaginación se puede percibir a Clint Eastwood en una escena del "El bueno, el feo y el malo", ¡que increíble lugar!, todavía conserva la magia del cine. Pasear por sus calles es genial y nostálgico y para hacerlo más "a la americana", hay espectáculos con extras donde los vaqueros hacen gala de su puntería, además del famoso baile del can can en el Saloon. Para terminar, uno de los estudios cuenta con un zoológico y aunque no la paso muy bien al ver los animales encerrados, entiendo que es una buena forma de que los niños puedan ver de cerca a ciertas especies y yo me consuelo pensando que la gran mayoría de estos cautivos vienen de los circos y esta vida en el zoo es una forma de jubilación. Ea, así es la vida, para que algunos disfruten otros tienen que sufrir, la ley del Yin y el Yang, lo llaman...
Pero no quiero terminar este post con tristeza, al contrario, quiero reconocer que he descubierto como dice mi suegro: "Almería, esa gran desconocida", que tiene mucho que ofrecer en cuanto a cultura árabe, gastronomía, playas y una gran remembranza al lejano Oeste.

jueves, 28 de marzo de 2013

Reflexiones de Semana Santa

Mis primeros recuerdos de la Semana Santa están ligados a la cama de mis padres porque allí era  donde pasábamos la mayor parte del día festivo..., una sonrisa se dibuja en mi rostro cuando visualizo a mi papá, mamá, mi hermano y yo viendo las películas tradicionales como Ben Hur, Los 10 mandamientos, El manto sagrado o Quo Vadis. Eran días de relax y de compartir un espacio juntos, empezábamos con el desayuno en la cama y terminábamos con la cena, pero sobre todo era un tiempo especial para los cuatro.
El siguiente recuerdo que tengo está relacionado con el mar y los amigos de la adolescencia y juventud, donde no podían faltar las fogatas y las miradas cómplices, eran días de diversión, días felices. Con los años, la Semana Santa se ha convertido en días para escapar de la rutina aunque no descansar porque Alber y yo, locos viajeros, hemos realizado travesías tan inverosímiles como ir a Dinamarca en coche desde Albacete, por mencionar alguna. Este año vuelvo a la playa y el maravilloso sonido arrullador del mar...
Pero este post quiero dedicarlo a reflexionar un poco sin olvidar alguna curiosidad, como mi primera Semana Santa en Albacete, que susto pasé cuando vi por las calles a los nazarenos con sus respectivos capuz (capuchas en punta), en aquel entonces sólo lo relacionaba con el Ku Klux Klan y pensé en mi papá (que es negro)y el mal rato que pasaría al ver a los encapuchados. Después me explicaron que se trata de una tradición de muchos años en España, ligada a la penitencia y religiosidad y que por desgracia el traje ha sido copiado por organizaciones de extrema derecha en Estados Unidos.
Debido a mi trabajo y los innumerables reportajes que he realizado, he aprendido a conocer y respetar las tradiciones religiosas de Semana Santa e incluso a admirar el entusiasmo de las personas que participan en estos actos, aunque sigo prefiriendo  utilizar estos días para viajar.
En esta vida hay que ser tolerantes y respetuosos de todas las culturas que nos rodean e incluso deberíamos intentar aprender de ellas porque la multiculturalidad enriquece a las sociedades..., y hablando de tolerancia y respeto voy a aprovechar estos días de reflexión para los cristianos y 
realizar una autocrítica sobre mi comportamiento hacia los demás, voy a intentar exterminar mis 
prejuicios y estereotipos para ser una mejor persona, esa será mi aportación a este fin de semana largo e importante para los cristianos.
Aprovecho para pedirles a ellos, a los cristianos, a los musulmanes, judíos, induístas, ortodoxos, etc., es decir, a todos aquellos que creen en Dios, en cualquiera de sus formas, que también reflexionen sobre el comportamiento que tienen antes otras culturas, razas, religiones o ideas políticas y sociales, creo que si existiera un Dios todopoderoso le gustaría ver a la humanidad más unida y respetuosa los unos de los otros. También hay que respetar las distintas formas de amar, que amor es lo que nos hace falta, no importa si es entre parejas de distintos sexos o del mismo, lo importante es amar.

martes, 26 de marzo de 2013

Malditos estereotipos

Empiezo estas líneas haciendo un "mea culpa" porque me considero una persona abierta y con pocos prejuicios y los que tengo intento calmarlos con información para que desaparezcan..., pero a veces, no consigo aplacar mis clichés y eso me avergüenza. Hace pocas semanas recopilé ropa de Alber (mi marido) prendas que por el uso, el desuso o la variación de peso, ya no necesitaba. Jerseys, camisetas, zapatillas y pantalones, todas fueron a parar a una bolsa en el maletero del coche, para que cuando circulara por las calles de Albacete y viera a un negro de su misma estatura, se las pudiera dar. Cuando se trata de mi ropa, suelo dejarla en el contenedor de ropa reciclada, pero la de Alber, me gusta entregarla en persona, me siento bien con ello.
Pero después de varias semanas en el maletero del coche decidí que el invierno iba a pasar sin que nadie pudiera dar buen uso de mi cargamento, así que opté por acercarme a la carretera de Las Peñas y buscar a los pobres negros (inmigrantes africanos en peligro de exclusión social) que viven en las casas deshabitadas de la zona; entonces pensé que sería buena idea llevar también un paquete con alimentos y así lo hice. Muy contenta por mi futura acción empecé a deambular con el coche por dicha carretera, no sin exponerme a algún accidente porque la verdad es que no soy muy buena conductora (esto nunca lo diré delante de Alber), hasta que encontré un edificio abandonado y aparqué el coche. No veía a nadie en el interior y la verdad es que no quise aventurarme mucho, de repente en el primer piso (segunda planta en Sudamérica) apareció un hombre blanco gritando algo en su idioma, yo creo que era rumano; la verdad es que me asusté y retrocedí hacia la carretera. Malditos estereotipos (reflexioné mucho más tarde), quizás el pobre rumano sólo me estaba preguntando qué quería o si me había perdido y necesitaba ayuda, pero afloraron a mi mente los tópicos que nos enseñan en el día a día, en el boca a boca de las conversaciones sobre los rumanos y especialmente los rumanos-gitanos. Lo siento, no pude superar mis malditos prejuicios y prometo que la próxima vez lo intentaré.
Menos mal que cuando estaba en la carretera apareció un negro en bicicleta (no pude evitar admirar su hermoso rostro cuando lo detuve abruptamente), le conté mi propósito y llamó a algunas personas que estaban dentro del edificio, aparecieron tres hombres de raza negra y la expresión de mi cara cambió; pido disculpas y  otra vez  entono el "mea culpa", pero esta vez en positivo y esto se debe a que he sido criada por un maravilloso hombre negro y en este caso mi estereotipo hacia esta raza es totalmente en positivo porque tengo el mejor padre del mundo. Tuve la osadía de contarle a mi colaborador inesperado que había sentido miedo cuando salió el hombre blanco que parecía rumano y él respondió "eso es normal"; es decir, no soy la única que tiene algún recelo sobre las personas de acuerdo a su raza, que terrible, espero que esto podamos cambiarlo algún día, aunque el trabajo para destruir los malditos estereotipos es muy arduo. Yo prometo intentarlo cada día y espero que vosotros también después de leer esta anécdota.